Explicado con calma

Un cliente llega diciendo que su gasolina gasta más que antes y que ha visto el testigo de motor unos días. La primera tentación es pensar en la sonda lambda. A veces es ella; otras, la sonda solo está avisando de algo que pasa antes.

Qué hace la sonda

Mide el oxígeno que queda en los gases de escape. Con ese dato, la centralita ajusta cuánta gasolina inyecta. La sonda que va antes del catalizador regula la mezcla; la que va después vigila si el catalizador hace su trabajo.

Cómo sabemos si falla

  1. Correcciones de mezcla. Si la centralita lleva tiempo añadiendo o quitando combustible al máximo, algo no cuadra.
  2. Señal en vivo. Una sonda convencional sana cambia de valor varias veces por segundo. Si responde lenta, está cansada.
  3. Calefactor. Las sondas llevan una resistencia para calentarse rápido. Si se corta, salta un código propio.
  4. Fugas. Una junta del colector rota deja entrar aire y la sonda lee una mezcla pobre que no es real.

Coches de trayecto corto

En Alcorcón muchos coches hacen recorridos de pocos minutos. La sonda tarda en entrar en funcionamiento y el motor pasa buena parte del tiempo en mezcla de arranque, más rica. Eso ensucia la sonda con los años. No es una razón para cambiarla antes de tiempo, pero sí para revisarla si el consumo sube.

Después del cambio

Borramos los códigos y comprobamos en marcha que las correcciones vuelven a valores normales. Si el código era del catalizador, mira la ficha de catalizador; a veces la sonda posterior es la que está bien y lo que falla es él.