Explicado con calma
El verano la estropea, el invierno la delata
En Alcorcón los veranos llegan a temperaturas muy altas y un coche aparcado al sol tiene el vano motor muy por encima de eso. El calor acelera la degradación de la batería por dentro. No se nota en agosto; se nota en la primera mañana de helada de diciembre, cuando el motor de arranque pide su máximo y la batería ya no lo da.
Por qué no cambiamos sin probar
Que el coche no arranque no significa que la batería esté mal. Lo que miramos:
- Estado de la batería con un comprobador que mide su capacidad real.
- Carga del alternador con el motor en marcha y consumos encendidos.
- Consumo con el coche dormido, si la batería aparece vacía tras unos días parado.
- Bornes y masas, porque una conexión floja da los mismos síntomas.
Si el problema es el alternador y se cambia la batería, la nueva acabará igual.
Start-Stop y baterías especiales
Los coches con Start-Stop arrancan muchas más veces y llevan baterías EFB o AGM. Muchos tienen además un sensor que vigila la batería; si no se le dice que es nueva, sigue cargándola como si fuera la vieja. Registramos la batería con el equipo de diagnosis cuando el fabricante lo pide.
El coche que solo va al Metro
Trayectos de cinco minutos hasta la estación no dan tiempo a recargar lo que gasta el arranque. Con los meses la batería vive medio vacía y se acorta su vida. Un trayecto largo de vez en cuando ayuda. Si el testigo de carga se enciende en marcha, mira también el alternador o pide una diagnosis.