Explicado con calma

Golpes de ciudad

La mayoría de los coches que llegan a chapa en Alcorcón no vienen de accidentes, sino del día a día: un roce en la esquina del paragolpes al salir del garaje, una puerta de otro coche en el aparcamiento del centro comercial, un bolardo que no se veía. Son daños pequeños que, si se dejan, acaban en óxido o en grietas mayores.

Reparar o cambiar

No siempre compensa lo mismo:

DañoLo habitual
Arañazo que no llega a la chapaPulido o retoque
Abolladura sin pintura dañadaDesabollado y, si se puede, sin pintar
Paragolpes de plástico rajadoReparación con soldadura de plástico o pieza nueva
Chapa muy deformada o plieguesSustitución de la pieza

Te explicamos cuál es tu caso antes de empezar.

El sol de agosto también cuenta

Coches que pasan años al sol en la calle pierden el barniz del techo y del capó: primero se pone mate y luego se pela. Ahí no basta con pulir; hay que lijar y volver a barnizar la zona.

Sensores, cámaras y radares

Muchos paragolpes llevan sensores de aparcamiento, cámaras o radares de crucero. Después de pintar o cambiar la pieza, se comprueban y, si el coche lo pide, se calibran. Un sensor tapado por la pintura o mal colocado deja de avisar.

Si además del golpe la rueda ha tocado el bordillo, revisa la dirección y las ruedas.