Explicado con calma

Has cambiado la batería hace dos meses y otra vez te deja tirado en el garaje. O conduces de noche por la M-50 y las luces van perdiendo fuerza poco a poco. Antes de comprar otra batería, merece la pena saber si el que falla es el alternador.

Cómo trabaja

El alternador, movido por la correa auxiliar, genera la electricidad del coche en marcha y recarga la batería. Dentro lleva un regulador que mantiene la tensión estable y, en muchos coches, una polea con rueda libre que suaviza los tirones del motor.

Lo que comprobamos, en orden

  1. Carga al ralentí y acelerado. Medimos tensión e intensidad con todos los consumos encendidos.
  2. Correa auxiliar. Si patina, el alternador no gira lo que debe. Lo notas como un chirrido en frío.
  3. Polea de rueda libre. Si está gastada, vibra y hace ruido; a la larga daña la correa.
  4. Masas y cable de carga. Una masa oxidada da los mismos síntomas que un alternador roto.

Reparar o cambiar

Si el fallo está en el regulador o en las escobillas, a veces se puede reparar. Si los bobinados o los rodamientos están mal, compensa cambiar el conjunto. En coches con Start-Stop, el alternador trabaja más y su sustituto tiene que ser el adecuado para ese sistema.

En Alcorcón muchos coches combinan trayectos cortos con mucho consumo eléctrico (aire acondicionado en verano, luneta y ventilador en invierno). Es una carga exigente para el alternador. Si la batería es nueva y aun así falla, empieza por aquí. Si hay otros avisos eléctricos, pide una diagnosis.