Explicado con calma

Una caja de cambios casi nunca falla de golpe. Antes rasca una marcha cuando hace frío, o aparece un zumbido que sube y baja con la velocidad, o la automática da un tirón al pasar de segunda a tercera. Si se atiende en ese momento, muchas veces se arregla con poco.

Manual: lo que más vemos

En coches que se mueven por Alcorcón y entran en Madrid a diario, la segunda y la tercera son las marchas que más se usan y las que antes pierden el sincronizador. El síntoma es claro: rasca al meterla deprisa. Los rodamientos, en cambio, se anuncian con un zumbido constante.

Automáticas y doble embrague

Las automáticas sufren con el calor y el atasco. El aceite trabaja muy caliente durante mucho rato y pierde propiedades. Golpes al cambiar, retraso al meter la D o patinamiento son señales de que el aceite o las adaptaciones no están bien. En cajas de doble embrague, además, los embragues tienen su propio desgaste y su propio aprendizaje.

Lo primero que hacemos es leer la centralita de la caja: muchos problemas se resuelven con una adaptación o con un cambio de aceite hecho con el procedimiento del fabricante.

Cuándo hay que abrirla

  • Ruido metálico persistente o restos de metal en el aceite.
  • Marchas que se salen solas.
  • Fugas importantes por retenes.

En esos casos te explicamos si compensa reparar la pieza concreta o montar una caja reconstruida, según el estado y el coche.

Si el problema aparece al soltar el pedal, mira primero la ficha de embrague. Un diferencial con holgura también puede hacer ruidos parecidos.